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Los extranjeros copan ya el 25% del mercado de deuda español

Los inversores extranjeros entraron el pasado año en el mercado de deuda pública español con una fuerza desconocida hasta ahora. Su cuota de mercado ha pasado desde el 17,5% en 1998 hasta el 25,6% el pasado año, tras aumentar un 76% el volumen en cartera, según datos de la Memoria de los Mercados de Deuda Pública correspondiente a 1999, presentada ayer.El cliente principal del Tesoro público español siguen siendo las entidades de crédito (bancos y cajas) pero los no residentes se han colocado en segundo lugar y han desplazado a los fondos de inversión. La causa principal de esta irrupción en el mercado de deuda español por parte de los extranjeros está en la adopción del euro desde enero del pasado año y la eliminación del riesgo de cambio.

Ya no hay sobresaltos provocados por devaluaciones de la moneda y el tipo de interés oficial es igual en toda la eurozona. La clave ahora está en la rentabilidad y la liquidez y la deuda española supera en 26 puntos básicos a la alemana y está en el cuarto puesto, detrás de Alemania, Francia e Italia, en fluidez del mercado.

En general, todos los países del euro han aumentado su grado de apertura al exterior, pero en el caso de España han influido otros factores. Por ejemplo, que la deuda pública española puede considerarse todavía "barata", porque arrastra cierta inercia del pasado y aún se le exige una prima que no se corresponde con una situación económica más saneada.

También se ha producido la entrada de no residentes como creadores en el mercado de deuda español, que han movido grandes volúmenes el pasado año. En sentido contrario, ha aumentado el número de españoles que trabajan en las sedes centrales de bancos internacionales, a los que han aportado su conocimiento del mercado doméstico.

Menos emisiones

El aumento de la inversión extranjera se produce al tiempo que han disminuido un 20% las emisiones brutas el pasado año. Esto es consecuencia de la reducción del déficit y del alargamiento de la vida media de la deuda, hasta situarse en 5,5 años, frente a los 3,7 en que se encontraba a mediados de la década. El peso de la deuda se ha reducido 1,5 puntos, hasta el 63,5% del PIB.

El coste medio ha pasado del 6,32% en 1998 hasta el 5,57% el pasado año. Desde el año 1995 el recorte ha sido de cuatro puntos, lo que supone un ahorro de entorno a 4,6 billones de pesetas en ese periodo. El pasado año, los pagos por intereses alcanzaron los 2,8 billones de pesetas, un 10% menos que un año antes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de junio de 2000