El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pedro Solbes, advirtió ayer de que los datos de que dispone la Comisión Europea acerca del uso del euro por las empresas ubicadas en la zona euro hacen temer que las compañías, principalmente las pequeñas y medianas empresas (pymes) no están suficientemente preparadas para hacer frente a la puesta en circulación de la divisa europea, el 1 de enero del 2002. Solbes, que inauguró la mesa redonda Empresas 2000. El euro y las empresas, apuntó la dificultad de estimar el número de empresas que han llevado a cabo la adaptación al euro, ya que la emisión de facturas en euros no implica que hayan modificado su contabilidad. Así, tomando como criterio la declaración del IVA en euros -criterio utilizado por las administraciones- Solbes señaló que son muy pocas las empresas que han adaptado ya su contabilidad.
Según el comisario, esta situación puede atribuirse a la no existencia física del euro, pero puede llevar también a una reflexión sobre la preparación de las empresas a la nueva moneda. "Parece que la mayor parte de las pymes van a optar por un big bang el 1 de enero del 2002 y, sin embargo, ésta es una opción arriesgada", dijo el comisario.
Las empresas que opten por esta estrategia pueden pagar un precio más caro por su adaptación o encontrarse con "estrangulamientos en cuanto a disponibilidad de recursos informáticos y contables" en opinión de Solbes. "Si mantenemos una hipótesis optimista, esta situación puede reflejar una estrategia de adaptación progresiva que supondría que las empresas utilicen todo el periodo de transición. Sin embargo, tememos que sea un síntoma de retraso en la preparación de una estrategia de transición", añadió. Solbes subrayó también la conveniencia de que las empresas se adapten al euro lo antes posible, sin esperar a la fecha límite del 2002 y avanzó que la Comisión presentará en el segundo semestre de 2000 una recomendación sobre los medios para desarrollar el uso del euro en el año 2001.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de junio de 2000