Ya se han empezado a instalar los aerogeneradores en Elgea. Todas las razones y argumentos que muchos grupos sociales y personas hemos realizado para paralizar éste y futuros proyectos eólicos no han servido para nada. Ha podido más el peso del dinero que el peso de la naturaleza, de la que cada vez queda menos. Así, los grandes beneficiarios son el EVE e Iberdrola que, con un 50 % de aportación cada uno, serán los grandes beneficiados económicamente, y Gamesa: cuyo futuro depende de la construcción de dichos molinos. En 1999, el 51 % de su facturación fue por el sector energético eólico, lo que supone 50.000 millones de pesetas y para los próximos años esta cifra se va a superar considerablemente.Además, muchas juntas y ayuntamientos, propietarios de montes donde se ubicarán los molinos, van a tener sus arcas más repletas que nunca, pasando por el aro y arrendando sus tierras. No se buscan emplazamientos humanizados, proyectos más humildes y viables, el cierre de Garoña, en definitiva otras alternativas, sino la máxima producción económica. Diciendo que han dejado un "pasillo para las aves" (imaginamos que estará señalizado; ¿las aves saben leer?), que al impacto visual nos acostumbraremos (a vivir entre mierda también se acostumbra el hombre), y que las vaquitas pueden seguir pastando tranquilamente, ya han resuelto el problema medioambiental en la conciencia de la gente normal.
Poco a poco los molinos pueden crecer como champiñones y lo que en un principio se consideraba energía alternativa la han transformado en energía destructiva. ¿Qué es eso de desarrollo sostenible que tanto hablan?-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de junio de 2000