Casi seis años después del desbordamiento del río Francolí, ocurrido el 10 de octubre de 1994 y que causó inundaciones en locales, bajos, calles y viviendas de la parte baja de Tarragona, ayer se iniciaron las obras de desvío de su tramo final. Las obras suponen una inversión de 3.200 millones de pesetas y tienen un plazo de ejecución de 28 meses. El proyecto también prevé la construcción de un nuevo puente sobre la línea férrea que podría licitarse en enero de 2001.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de agosto de 2000