El Ejército de Costa de Marfil reprimió ayer de forma violenta una manifestación de jóvenes que pretendían alcanzar la sede de la embajada francesa en apoyo a la antigua potencia colonial. Incidentes similares han tenido lugar en los últimos tres días en la capital, Abiyán, y en Bouaké, al norte, donde otras manifestaciones en favor de la democracia fueron disueltas sin contemplaciones.La junta militar que gobierna el país desde el golpe de Estado del 24 de diciembre de 1999, acusa al ex primer ministro Alassane Uatara, de estar detrás de la agitación política. El general Robert Gueï, quien encabeza dicha junta, logró hace ocho días la aprobación en referéndum de una nueva Constitución, apoyada por todos los partidos, incluido el de Uatara, y que en uno de sus artículos más polémicos exige a los futuros presidentes el haber nacido en Costa de Marfil de padres costamarfilenses. Uatara, musulmán y con enorme predicamento en el norte, no cumple el requisito, pues es originario de Burkina Fasso.
Gueï, cristiano y del sur, acusa a Uatara de estar respaldado por el régimen de Burkina y por el presidente de Liberia, Charles Taylor. Liberia y Costa de Marfil son los principales beneficiarios del tráfico ilegal de diamantes de calidad procedentes de Sierra Leona.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de agosto de 2000