Corea del Norte y del Sur terminaron ayer en Seúl su primera reunión de ministros desde 1992 con varios acuerdos, que incluyen la reapertura de sus oficinas de enlace en la frontera y la reparación de una línea de ferrocarril que comunicaba los dos países. Estas medidas pretenden concretar los compromisos adquiridos por sus líderes el pasado junio en su primer encuentro tras medio siglo de tensiones. El ambiente de cordialidad en el que se celebraron las reuniones, junto con la decisión de que éstas se repitan regularmente, ha suscitado esperanzas de que se abra una vía de diálogo permanente entre las dos Coreas. En la imagen, el ministro surcoreano para la Unificación (izquierda) saluda a un consejero del Gobierno norcoreano.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de agosto de 2000