En el pasado 35º Congreso del PSOE se ha producido un hecho importante no sólo para los militantes, sino para ocho millones de votantes y un importante sector social progresista desencantado. El PSOE ha encontrado un buen líder y ha renovado su discurso acorde con las nuevas perspectivas sociales del devenir actual. Sin dejar la izquierda, propugna una renovada ilusión programática, apoyándose en gentes jóvenes y bien preparadas (de las generaciones del cambio y del milenio). Tienen ganas, ideas, juventud y convicciones para dar a la sociedad lo que demanda, y, además, lo dicen con una emoción calmada.Estoy esperanzado con la mirada limpia, serena y su espíritu de "cambio tranquilo" del secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, así como de su valía personal y de su equipo. Lo importante ahora es que "los dinosaurios de los sillones" entiendan que no es ya su momento y que dejen paso con elegancia a los "jóvenes socialistas" sin perder su apoyo, compañerismo y asesoramiento, ya que todos persiguen el mismo objetivo, pero hay que respetar la diversidad, y de ese modo lleven a este país hacia el siglo XXI con una izquierda fuerte en el pensamiento, pero realista con el mundo actual.
Suerte a "los jóvenes socialistas", y pensad que la sociedad plural y progresista de este país os necesita.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de agosto de 2000