No es mi intención crear alarma ni nerviosismo ante una tragedia de la magnitud de la sufrida por el Concorde en París. Dentro de la inmensa catástrofe, los franceses han tenido suerte.El accidente ha ocurrido en el entorno del aeropuerto Charles de Gaulle. Este aeropuerto fue construido como complemento al aeropuerto semiurbano de Orly y, afortunadamente, en su entorno no existen prácticamente viviendas. Es espeluznante simular en un mapa dónde habría caído el avión en el supuesto de que exactamente el mismo accidente se hubiese producido en el aeropuerto de Orly o en el aeropuerto urbano de Madrid-Barajas.
El mantenimiento de los aeropuertos urbanos rodeados de casas es un latente peligro.
¿Por qué siguen ampliando Barajas? ¿Por qué no se acortan de forma drástica los plazos para construir el de Campo Real?-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de agosto de 2000