Les ruego que vayan a la oficina del Inem en la calle de Águeda Díez (metro Oporto), de Madrid, y se informen de lo que pasa en dicha oficina.Les voy a contar mi caso, y, como el mío, hay 200 casos más.
El 5 de julio presenté la solicitud de prestación por desempleo. Normalmente, un mes después se cobra. Al no recibir la prestación, el 10 de agosto llamé por teléfono y un empleado me contestó: "Su expediente, al igual que unos 200, no ha sido tramitado". "Antes éramos 12 empleados, pero la Comunidad de Gallardón se ha llevado a nueve de ellos, y nosotros (Inem) nos hemos quedado con tres y no podemos hacer todo el trabajo". "Escriban al ministro, al Defensor del Pueblo, a los periódicos, etcétera. Pero nosotros no podemos trabajar en esas condiciones".
Esto es lo que me dijo un empleado. En esa oficina tienen un problema entre el Inem y la Comunidad. Pero las consecuencias son muy graves para los trabajadores como yo, que dependemos de una miseria para vivir, y eso no lo comprenden. ¿Qué vamos a hacer si no cobramos? ¿Quién nos va a pagar la luz, el piso, etcétera? Ellos tienen su salario fijo y a los parados que les den morcilla si no cobran. ¡Vaya Ministerio de Trabajo, qué bien funciona! Todo va muy bien... ¡Y se lo creen!- Dolores Sanz. Madrid.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de agosto de 2000