Un jubilado británico se ha convertido en la primera persona en el mundo a la que se le implanta con éxito un corazón eléctrico, un sistema de bombeo que funciona con pilas y permite la circulación de la sangre.Según publicó ayer el periódico The Sunday Times, la operación se realizó el pasado 20 de junio en Oxford, y ha sido mantenida en secreto por el Ministerio de Sanidad por temor a que el paciente muriera. Al parecer, el paciente, que no quiere que se revele su nombre, lleva ya una vida absolutamente normal. El diario añade que el próximo mes la revista médica The Lancet dará detalles de la intervención.
La miniturbina eléctrica tiene el tamaño de un dedo pulgar y su misión es oxigenar la arteria aorta. La operación la realizó el cirujano Steve Westaby, con expertos del Instituto del Corazón de Tejas, que estiman que la práctica será tan habitual como hoy lo son los marcapasos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de agosto de 2000