Un ilustrador naturalista no sabe de fronteras. Entre las bellas artes y la biología, los lápices y el ordenador, bajo la bandera del conservacionismo, Manolo Roldán es por necesidad un artista interdisciplinar. Sus pajarillos de fino trazo habitan las páginas de buena parte de las publicaciones de historia natural valenciana. Pregunta. Parece inevitable asociar ilustrador de la naturaleza con las grandes expediciones del XVIII cuando los naturalistas viajaban armados de papel y lápiz.
Respuesta. Es una tradición que se remonta al hombre prehistórico, que dibujaba animales en las paredes de las cuevas. La representación de la naturaleza ha sido un elemento decorativo y ha servido como herramienta a los científicos a lo largo de la Historia.
P. ¿Para qué dibujar si tenemos fotos?
R. A partir de la observación directa del animal en su medio y de la documentación que tienes sobre él, un dibujo idealiza al ejemplar tipo que no existe en la naturaleza y que la foto no puede captar.
P. Dejaste un trabajo fijo por el dibujo.
R. Siempre había tenido afición a la biología y al dibujo. Después de diez años de maquinista de trenes, decidí arriesgarme y lo dejé para hacer las ilustraciones del Atlas Ornitológico de la Comunidad Valenciana.
P. ¿Da para vivir eso de ser dibujante?
R. De momento sí. En Valencia no hay mucho mercado pero tampoco hay mucha gente que pueda dibujar correctamente un torcecuello. Compagino el dibujo con trabajos de diseño gráfico, el más reciente la exposición del Parque Cultural Valltorta-Gasulla. Siempre estás evolucionando, en contacto con biólogos, investigando nuevas técnicas de dibujo.
P. ¿Artista o artesano?
R. Es una distinción sin sentido. Arte es una creación humana que hace disfrutar, desde la escultura, el dibujo, pasando por el diseño gráfico o la gastronomía.
P. Parece como si el arte que sirve para algo, no es arte.
R. Es un debate tan simplista como el que hace al arte figurativo de derechas y al abstracto de izquierdas. Las ilustraciones de una guía -además de ser bellas- sirven para conocer mejor la naturaleza, lo cual implica poder conservarla mejor. Éste es el objetivo de mi trabajo. Me disgustaría tener que dibujar un cartel taurino, por ejemplo.
P. Resulta chocante que un ecologista viva en medio del parque natural de l'Albufera.
R. Siempre he pensado que el día que me digan que me marche lo haré. De todos modos, es mejor que vivan aquí personas comprometidas con la defensa del medio ambiente.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de agosto de 2000