Las élites empresariales catalanas consideran que Jordi Pujol y su Gobierno no representan ya el futuro del país. Esa fue la conclusión que el líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, sacó de su primer encuentro con una representación de empresarios catalanes, celebrada el sábado por la noche. Por eso ayer, en su discurso ante los 15.000 asistentes a la Fiesta de la Rosa celebrada en Gavà (Barcelona), el primer secretario del PSOE pidió a Pujol que "reflexione" sobre la situación en que se halla Cataluña. "Aquí hay un estancamiento", dijo, "y hay que evitar que Cataluña sea un horizonte sin destino".A la cena con los empresarios, entre los que estaban el presidente de la patronal catalana Fomento del Trabajo, Juan Rosell; Rafael Español, de La Seda de Barcelona; Josep Maria Serra, del grupo Catalana Occidente; Ricard Fornesa y José Luis Jové, de Aguas de Barcelona; Fernando Casado, director general del Instituto de la Empresa Familiar; Jordi Clos, de Derbi Hoteles; y Helena Guardans.
Pero la espera del relevo de Pujol puede ser todavía larga, tres años y medio si se agota la legislatura autonómica, y entretanto Cataluña corre el riesgo, señaló Zapatero, de que el tiempo corra en contra de sus intereses. Y en particular, corre el riesgo de "perder el papel de referencia y liderazgo económico y político" que ha tenido.
Un "presidente moral"
Zapatero afirmó que en este paréntesis en que está Cataluña Pasqual Maragall empieza a ser "más que un jefe de la oposición, un presidente moral que tiene el liderazgo de las ideas y las iniciativas". Algo de esto es lo que persigue conseguir mediante su propia labor como líder de la oposición al Gobierno de Aznar. Rodríguez Zapatero explicó que los socialistas quieren volver a alcanzar la mayoría "con elegancia y nobleza" en sus actuaciones. "No vamos a hacer con Aznar lo que ellos hicieron con Felipe González", afirmó el líder socialista.También al reiterar que el PSOE colaborará lealmente en la lucha contra la banda terrorista ETA, Rodríguez Zapatero afirmó: "Los socialistas hemos olvidado lo que ellos [el PP] hicieron con nosotros". Y arrancó una larga ovación cuando envió "un gran abrazo" a José Ramón Recalde, que sobrevivió a un atentado el pasado jueves, y pidió "el compromiso activo" de todos en apoyo del pueblo vasco, de los democrátas vascos que llevan tanto tiempo bajo la presión de los terroristas. Los asistentes prolongaron los aplausos largo tiempo y corearon el lema "vascos sí, ETA no".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de septiembre de 2000