El historiador Josep Benet, uno de los principales estudiosos de la trayectoria de Lluís Companys, afirma en un manifiesto que ha elaborado con motivo del 60º aniversario de la muerte del que fue presidente de la Generalitat que "el odio anticatalán le convirtió [a Companys] en símbolo". Este manifiesto será leído al final de la procesión con antorchas que Esquerra Republicana (ERC) realizará en la madrugada de mañana en el mismo lugar en que Companys, que fue fundador de este partido republicano, fue fusilado el 15 de octubre de 1940. "Aquel día de hace 60 años", señala Benet, "el nazifascismo parecía que se había adueñado del mundo y el imperialismo españolista, el franquismo, creía culminar el genocidio cultural contra Cataluña y pretendía acabar para siempre con la lengua, la cultura y la identidad nacional del pueblo catalán, convirtiéndolo en una simple provincia de otra nación". El manifiesto recuerda cómo transcurrieron los últimos días y las últimas horas de vida de Companys y subraya la "dignidad" personal e institucional con que afrontó el proceso.
El historiador recuerda que, ante el pelotón de ejecución, Companys gritó "Per Catalunya" antes de caer abatido por las balas. "Con estas palabras se despidió un hombre que, por encima de sus aciertos y errores políticos, se había convertido en el presidente mártir de todos los catalanes que no han renunciado a su catalanidad", sostiene Benet, quien añade: "El odio anticatalán le había convertido en un símbolo".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de octubre de 2000