Todo sigue igual. Bueno, casi todo, porque, por ejemplo, Isabel Preysler advierte a las mujeres que les asusta envejecer que la vida a los 50 años es maravillosa. Y lo dice en una entrevista exclusiva en Lecturas desde Nápoles, donde pasa unos días de vacaciones. Tampoco será lo mismo, vamos, uno se lo imagina, para Esther Cañadas, porque todo parece indicar que ha iniciado un romance con José Coronado. Ni para Melanie Griffith, que ya ha salido de la clínica donde se sometía a un tratamiento de desintoxicación y adonde fue a visitarle su amoroso marido, Antonio Banderas. Parece ser que Melanie sufre, además, de unos celos terribles por unas escenas tórridas que él rodó con Angelina Jolie. Cuenta Diez Minutos que Melanie se puso furiosa y hubo bronca matrimonial. Tampoco en Mónaco sigue todo igual. Acaban de celebrar el día Nacional y ha estado casi toda la familia en el balcón. Ya saben, saludos al pueblo, trajes elegantes, amplias sonrisas, los niños correteando, el glamour propio de la familia de Raniero. Pero hay que decir que no estaban ni los hijos de Estefanía ni ésta y su hermana se dirigieron la palabra. Vamos, que en todos los sitios cuecen habas.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de noviembre de 2000