El grupo francés de lujo LVMH abrió ayer un nuevo frente en el pulso que mantiene desde hace 18 meses con Pinault-Printemps Redoute (PPR) por el control del italiano Gucci. LVMH ha pedido a la cámara de empresas de Ámsterdam que anule los acuerdos entre las dos empresas y ha denunciado la atribución secreta de una "enorme cantidad de opciones sobre acciones" por parte de los directivos de Gucci. PPR rechaza las acusaciones de LVMH.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de noviembre de 2000