En relación a las dos cartas al director sobre el programa de La 2 Vencer al cáncer, en la que una de ellas -el 16 de noviembre- hace referencia a mi solicitud de verificar mi perspectiva de abordar esta enfermedad, he de aclarar lo siguiente:Los ilustres oncólogos, que llaman la atención sobre el peligro para la salud pública ante planteamientos no oficiales -no validados- de tratar el cáncer, tienen razón cuando niegan la capacidad de la mente en provocar cambios moleculares en los procesos neoplásicos en los casos de las curaciones espontáneas del cáncer. En el documento Vencer al cáncer se presentaron varios testimonios de estas curaciones.
Pero no tienen ninguna explicación plausible ante estos fenómenos de remisión espontánea, como tampoco tienen argumentos ante el aumento de ciertos tipos de cáncer en personas cada vez más jóvenes, como es el caso del cáncer de mama: los factores de riesgo clásicos hacen agua. Ante el primer hecho, se escudan en afirmar que "lo excepcional" no es la normalidad; ante el segundo, tratan de encontrar el gen o los genes defectuosos para individualizar el tratamiento con sofisticados biochips a través de la terapia génica.
Pero tiene que haber una ra-zón, algún sistema coherente que explique todo esto, y ésta fue mi propia búsqueda: el comportamiento y los conflictos surgidos en el proceso evolutivo individual -que rememora el de la especie- y su conexión a lo neurológico y orgánico me situó ante un sistema causal de esta enfermedad. En este sistema subyacente encontré una comprensión al cáncer.
Ni mentalismo ni biologismo: lo mental se sitúa en un nivel etéreo; lo biológico, en un determinismo físico excluyente. El problema surge en esta separación y en el empecinamiento en defender cada postura. Sólo una síntesis y la integración nos dota de instrumentos para comprender el cáncer y negociar con él.
Toda persona o institución que se quiera informar sobre esta posición va a encontrar toda mi disponibilidad. Queda mucho por hacer. Entre todos lograremos vencer al cáncer. Humildemente, pido cooperación.- Dr. Vicente Herrera Adell. Sant Cugat del Vallés, Barcelona.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de noviembre de 2000