La Xunta de Galicia inició ayer el sellado de la antigua mina coruñesa de Mesía (en la foto) donde había depositado los cadáveres de casi 300 vacas. Por primera vez desde que los vecinos descubrieron el vertedero a 200 metros de sus casas, recibieron la visita de un miembro del Gobierno gallego, el consejero de Medio Ambiente, Carlos del Álamo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de enero de 2001