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El Rey alaba la 'ejemplar' conducta de los militares ante el terrorismo

Don Juan Carlos dice que el sacrificio de las víctimas no será estéril

La coincidencia de la Pascua Militar con el 25 aniversario de la coronación de don Juan Carlos dio a esta celebración un cariz especial. Los actos de la mañana, presididos por la Familia Real al completo, fueron seguidos de un almuerzo ofrecido por el Rey a sus compañeros de promoción de las tres academias y, ya por la tarde, de una recepción a la que estuvieron invitados los responsables del Ministerio de Defensa durante la etapa democrática.

El Rey aprovechó su discurso para hacer repaso a la trayectoria de las Fuerzas Armadas durante su reinado y para elogiar las 'renuncias y sacrificios, tanto personales como profesionales' que han realizado sus miembros.

Don Juan Carlos aseguró que los militares españoles han 'sabido estar a la altura de lo que exigían las circunstancias' y han hecho un esfuerzo para adaptarse a la nueva situación.

La sociedad, aseguró, les ha correspondido considerándoles parte de sí misma y 'quedan ya muy lejos, por ventura, los tiempos en que vuestras actuaciones despertaban recelo o prevención', agregó, aludiendo a los años de la transición, cuando se temía que un golpe militar frustrase la incipiente democracia.

Pero sus palabras más sentidas fueron dirigidas a elogiar su 'ejemplar comportamiento' frente al terrorismo. 'Durante muchos años', recordó, 'los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil han sido uno de los objetivos preferentes de la actividad terrorista y en sus personas se ha focalizado toda la barbarie de la sinrazón y el odio. Hoy', continuó, 'lamentablemente, comparten este triste protagonismo con el resto de la sociedad, que a cualquioer nivel se ve amenazada, de forma indiscriminada, por la vesanía del terrorismo'. De las 792 víctimas mortales de ETA, 196 eran guardias civiles y 96 militares.

El Rey concluyó con un 'recuerdo emocionado' hacia las víctimas y un 'fraternal abrazo' a sus familiares y con la promesa de que 'su sacrificio no será estéril', sino que reforzará 'más y más cada día nuestras convicciones de libertad y democracia'.

Como muestra de la lealtad de los ejércitos, el jefe del Estado Mayor de la Defensa, Antonio Moreno Barberá, le entregó una bengala, el tradicional bastón de mando de los capitanes generales hasta comienzos del XIX.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de enero de 2001