Unos 200 inmigrantes de origen suramericano y magrebí mantienen sus encierros en cuatro iglesias de Santiago el Mayor (Murcia), la Asunción (Los Alcázares), San Vicente (Molina) y San Juan (Jumilla) en señal de protesta por la situación en la que se encuentran con la entrada en vigor de la Ley de Extranjería. El último encierro se inició ayer en Jumilla, donde participan unos 300 inmigrantes en tres turnos diarios de unas cincuenta personas cada ocho horas, según informó a Efe la portavoz de los encerrados, Ángela Reinado.
Los inmigrantes, la mayoría ecuatorianos y algunos colombianos, enviaron ayer una carta al presidente de Ecuador en la que le solicitan su apoyo para regularizar su situación en España y poder conseguir un permiso de trabajo.
Un grupo de estos inmigrantes realizaron por segundo día consecutivo acciones fuera de la iglesia consistentes en tratar de impedir el paso de vehículos que transportan trabajadores extranjeros a las tareas agrícolas del campo de Cartagena.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de enero de 2001