Los presidentes de Endesa, Rodolfo Martín Villa, e Iberdrola, Íñigo de Oriol, acudieron ayer el Palacio de San Telmo para informar al presidente de la Junta, Manuel Chaves, del proyecto de fusión que han presentado ambas eléctricas al Ministerio de Economía.
El presidente de la Junta, según fuentes autonómicas, pidió garantías a ambos presidentes de que la fusión no tendrá incidencia en el empleo . La unión, para la que el Tribunal de Defensa de la Competencia, aún está pendiente del visto bueno del Gobierno central y supondrá que, para evitar un exceso de concentración, ambas eléctricas deberán vender una parte importante de sus instalaciones.
'Lo primero que hicimos tras anunciar la operación fue reunirnos con los sindicatos para asegurarles que en las desinversiones que tengamos que hacer se respetarán puestos de trabajo y condiciones laborales', afirmó Oriol tras el encuentro.
Chaves, que quiere volver a reunirse con ambos presidentes si se aprueba la fusión, también mostró su interés en que las eléctricas (la suministradora regional, Sevillana de Electricidad, pertenece a Endesa) dieran prioridad a empresas con capital andaluz en las operaciones de desinversión que tuviesen que realizar en Andalucía.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001