La Junta pagará a los profesionales de los Equipos Básicos de Atención Primaria (EBAP) en función de las tarjetas sanitarias que atiendan; pero también según la edad de los enfermos -los niños y ancianos les reportarán más ingresos, pues, se supone, les van a dar más trabajo-. El SAS ha previsto, asimismo, condicionar los emolumentos de los facultativos a los desplazamientos que hagan y a las consultas que realicen por la tarde. El gasto añadido para la sanidad pública rondará, en este primer año, los 4.120 millones de pesetas.
Pero, no sólo los médicos y pediatras se verán sometidos al poder de los pacientes. También los odontólogos, las enfermeras, los fisioterapeutas, las matronas y los trabajadores sociales tendrán que adaptarse a la demanda de los enfermos que, 'de esta forma', explica Rafael Burgos, director general de Personal del SAS, 'se convierten en el centro real del sistema sanitario público. En definitiva, ellos serán quienes decidan en última instancia qué médico trabaja más y mejor, y cómo y cuándo ha de hacerlo'.
Acuerdo sindical
El acuerdo lo han suscrito todos los sindicatos representados en la mesa sectorial de sanidad, excepto el Satse. Éste, representante mayoritario en la enfermería, considera que no ha sido justo el reparto que se ha hecho del dinero y ha convocado un paro de dos horas en los centros de salud para el 5 y 6 de febrero. El Satse afirma que 'mientras los médicos recibirán 32 pesetas por paciente atendido, ellos, sólo 2,4 pesetas'. A esto responde Rafael Burgos asegurando que 'es incierto este dato pues los enfermeros se olvidan las 15 pesetas que van a recibir por paciente atendido cuando hay un desplazamiento de por medio'.
El director general de personal del SAS recuerda que el nuevo planteamiento retributivo responde a la implantación de la Tarjeta de Identificación Sanitaria y al derecho a la libre elección de médico que ya pueden ejercer los pacientes. 'Entendemos que es a los médicos, sobre todos, a quienes más van a aceptar estos cambios, aunque consideramos que será la Atención Primaria en su conjunto la que se verá sometida a las actitudes, nuevas sin duda, que, seguro, tendrán los pacientes. Por eso se ha considerado la conveniencia de incentivar a todos los profesionales'.
La nueva forma de retribución introduce un factor variable que supone un 25% del salario del médico. Hasta ahora, los médicos de familia andaluces ganaban un 10% menos que los del Insalud; con el acuerdo alcanzado, no sólo se equiparan a estos sino que les superan. Con la enfermería ocurre algo parecido; ahora cobrarán un 5% más que sus colegas del Insalud.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001