Los concejales del PA en Jerez no tienen intención de abandonar el partido ni tampoco retirarle la confianza a Pacheco para que siga siendo alcalde, por lo que se plantea una extravagante situación: el grupo municipal andalucista sostendrá y estará a las órdenes de un regidor que abomina de las siglas a las que los ediles deben obediencia. Y, además, sin intervención alguna de la ejecutiva nacional, cuyo visto bueno respecto a los representantes municipales es preceptivo según los estatutos internos.
Fuentes de la dirección del PA aseguraron que se ha descartado abrir expediente a estos militantes para no perder de un plumazo a la poderosa agrupación jerezana, como ocurrió en la escisión de 1993, cuando Pedro Pacheco fundó el PAP. Las mismas fuentes añadieron que el secretario general, Antonio Ortega, tiene intención de reunirse en los próximos días con algunos de estos concejales. La portavoz municipal de Jerez, Antonia Asencio, confirmó ayer el apoyo 'indiscutible' de los 11 ediles andalucistas a Pacheco, y advirtió de que la sugerencia por parte del PA de que se le retire el soporte 'sería muy poco inteligente', informa Javier Benítez.
El que fuera en las pasadas autonómicas candidato del PA, que ayer formalizó su pase al grupo mixto del Parlamento, estará un año sin más filiación política que sus propias convicciones, recogidas, según dijo, en el programa electoral que llevó en marzo de 2000: 'Tengo que ser coherente con lo que defendí hace tan sólo unos meses'. Agotado este periodo, se decidirá por algunas de las tres opciones que baraja: PP, PSOE o el nuevo PSA, partido que nace de un grupo de disidentes del PA y que el propio Pacheco definió ayer como una oportunidad para la entrada de aire fresco en la política andaluza.
Precisamente a la quiebra, que a su juicio, se ha producido en el sistema político de la comunidad dedicó buena parte de la intervención pública de ayer, que marca el inicio de su etapa como diputado independiente. Pacheco dijo que el sistema andaluz está instalado en el 'conservadurismo, la manipulación y el engaño', con pinceladas cada vez más parecidas al modelo mexicano, y que la autonomía no responde a las necesidades de los ciudadanos: 'el país real está alejado del país oficial'. Según él, la sociedad andaluza duerme el sueño de un gobierno que no tiene rumbo, y señaló la celebración del 2O aniversario del Estatuto de Autonomía como una buena ocasión para revisarlo todo.
El ex militante andalucista se felicitó de no tener nada que ver ya con el Ejecutivo de coalición, el cual, aseveró, se apoya en un pacto sin contenido y, por lo tanto, sin compromiso político: 'El acuerdo se hizo por un plato de lentejas y muchas monedas, y el voto de los electores no se puede negociar como si fuera un acto mercantil'. 'Por eso', agregó, 'me considero libre de los intereses y mezquindades del aparato de un partido [el PA] anclado en el pasado'.
Como independiente, votará en la Cámara de una u otra forma según el asunto que se trate, aunque desde que explotó la crisis Pacheco ha conversado varias veces con dirigentes socialistas -incluso, con el presidente, Manuel Chaves-, a quienes ha asegurado que no provocará un cisma en los temas importantes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001