Un grupo de 475 trabajadores de la factoría de Santana Motor en Linares ha mostrado su interés en el plan de bajas laborales incentivadas propuesto por la Consejería de Empleo. A lo largo de la semana, la dirección de la empresa se ha reunido con todos aquellos trabajadores que querían informarse sobre posibles prejubilaciones, en el caso de los mayores de 50 años, o de bajas incentivadas para el resto. Esta cifra está aún lejos de los 700 trabajadores que Empleo calcula que tienen que dejar la factoría para ejecutar el plan de choque.
La intención es que los 500 que tienen ya más de 50 años pasen a situación de prejubilados y otros 200 aproximadamente salgan de forma voluntaria. De esta forma la plantilla se quedaría reducida a casi la mitad de la actual, formada por 1.600 trabajadores.
La Junta de Andalucía pretendía realizar un censo con los nombres concretos de las personas dispuestas a dejar su puesto de trabajo. El censo que se ha elaborado ahora con los 475 interesados es simplemente orientativo, ya que no se ha cerrado todavía la negociación sobre el número ni las condiciones definitivas de los que quedarán fuera.
Los prejubilados cobrarán el 90% del salario neto, que mantendrá un incremento del 2% de desviación del IPC.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001