La tercera de las rutas de las seis comprendidas en el proyecto de El Legado Andalusí que ahora se pone en servicio, la de los nazaríes, fue presentada ayer en Fitur por el escritor jiennense Juan Eslava Galán, quien resaltó los valores de un itinerario entre Jaén y Granada que tradicionalmente ha permanecido ajeno a los flujos turísticos, incluso a la pasión de los viajeros románticos de los que lamentó que sólo se fascinaron por grandes centros como Granada, Córdoba o Sevilla.
La ruta, de 240 kilómetros, recorre 28 localidades, en su mayoría de la provincia de Jaén. Con el impulso de estos proyectos, la Consejería de Turismo persigue poner en valor y difundir itinerarios que permanecen ajenos a los grandes circuitos y ofrecer una alternativa de desarrollo a algunos núcleos rurales que en muchos casos tienen problemas de subsistencia. Según datos de la Junta, en el primer año de funcionamiento la Ruta del Califato recibió 420.000 visitantes, el 35% de ellos alemanes.
Eslava reivindicó el atractivo de lugares como Arjona, su pueblo natal y cuna de la dinastía nazarí, o Porcuna, donde estuvo preso el último rey, Boabdil, y proclamó que 'lo que más vale del viaje no es el destino, sino el camino, que encierra mil metas sorprendentes'. En estos lugares, dijo, el viajero descubre el placer de ver lo que nunca se ha visto, a diferencia del 'museo conocido' que son los grandes centros turísticos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001