Antena Local, una sociedad constituida al 50% por el Grupo Zeta y el tándem formado por la productora Ovideo TV y Manuel Huerga -estos últimos, actuales adjudicatarios de la gestión de la programación de Barcelona Televisió-, se perfila como la concesionaria de la cadena municipal durante los próximos tres años. El Consejo de Administración de Informació i Comunicació de Barcelona (ICB), sociedad titular de Barcelona Televisió (BTV), tomará la decisión sobre la adjudicación el próximo miércoles; pero, según distintas fuentes consultadas, todo indica que optará por la continuidad, es decir, por mantener y consolidar el modelo que tanto prestigio ha dado a la cadena local, dirigida actualmente por Manuel Huerga.
Consultado ayer sobre este extremo, el presidente del Consejo de Administración de ICB, Ernest Maragall, no quiso pronunciarse sobre cuál será la determinación del organismo, pero aclaró que, aunque los servicios globales se contratarán a una sola productora, probablemente se dará entrada a otras candidatas para que suministren programas específicos o colaboren con BTV.
Ernest Maragall reconoció que la adjudicación del servicio no está siendo tarea fácil, 'porque se han presentado muchas y muy buenas ofertas'. El pasado mes de octubre se acabó el plazo de presentación de proyectos. Optaron 10 empresas. Aparte de Antena Local, SL, se presentaron Planeta 2010, del Grupo Planeta; el grupo internacional de televisión por satélite Viasat; GDA Pro, del Grupo Godó (que edita el diario La Vanguardia); Pretesa, del Grupo PRISA (editor de EL PAÍS), y las productoras Videocom, Planeta Med, Mediapro y Lavinia -que actualmente suministra a BTV la entrevista de Joan Barril-, que se presentó sola y en asociación con la agencia de noticias Atlas.
En cuanto a la demanda del Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC) para participar en el proceso de adjudicación de BTV, Maragall consideró que no es pertinente, ya que 'se trata de una contratación de servicios, no de una concesión, y los candidatos lo saben perfectamente'. Maragall recordó que BTV entra ahora en una nueva etapa, no sólo por lo que respecta a los gestores de la programación, sino en cuanto a la organización, a la transparencia informativa y al pluralismo. Señaló Maragall que es el momento de avanzar en la constitución de un consejo de administración proporcional a la representación que tienen los partidos en el pleno municipal, en la creación del Consejo Audiovisual de Barcelona y en la reestructuración de la cúpula de la cadena. La idea es que haya un director de la sociedad, que designará el alcalde con el consenso de todos los partidos, y los contenidos dependerán de un director de antena, que será nombrado por el director de la sociedad, y no por la productora adjudicataria como sucedía hasta ahora.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001