La inmovilización de piensos sigue aumentando en la Comunidad. A los 171.000 kilos de pienso y 8.800 harinas que el miércoles por la noche precintó el Seprona en la empresa Henz de Silla, perteneciente a la multinacional norteamericana Cargill con sede en Detroit (EEUU), se sumaba ayer una nueva operación de 1.700 kilos en La Vall d'Alba, Castellón, y el cierre de un almacén sin licencia en Alicante, en el que se encontraron entre 14 y 15 toneladas de restos de vacas muertas, informa Rebeca Llorente.
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil precintó ayer 1.700 kilos de piensos con componentes cárnicos en la cooperativa San Isidro, en el municipio de La Vall d'Alba. El presidente y el gerente de la empresa explicaron que el alimento inmovilizado era para los cerdos y que desconocían que desde el 1 de enero el pienso que contiene harinas fabricadas con restos cárnicos no puede suministrarse a ningún animal. En la provincia se han inspeccionado 145 cooperativas y las seis productoras que abastecen a la mayoría de ellas. La queja más extendida por parte de los cooperativistas es que no han recibido información sobre cómo deben actuar, informa María Fabra.
Las inmovilizaciones son, en principio, actuaciones preventivas. De todas las realizadas hasta el momento durante el mes de enero, se analizará la composición, de la que se tienen 10 muestras, a fin de determinar si los piensos que se comercializan incluyen en su composición harinas de origen cárnico que la ley, desde el pasado 23 de diciembre, prohíbe no sólo para los rumiantes -que ya lo estaban desde hace varios años- sino también para el resto de animales.
La operación más importante desarrollada hasta el momento ha sido la que afecta a la inmovilización de la empresa de Silla. La compañía tiene su sede central española en Barcelona. Sus únicas declaraciones realizadas ayer respecto al precinto de más de 171.000 kilos de piensos y 8.800 de harinas han sido que hace ya once años que Cargill no fabrica piensos con harinas cárnicas para rumiantes y, desde la prohibición del pasado 23 de diciembre, dejó de hacerlo también para el resto de animales.
Falta de información
Según las mismas fuentes, las partidas afectadas por la citada norma, como es el caso de las de Valencia, ya estaban separadas. Cargill se dedica a la fabricación y venta a distribuidores que posteriormente venden a las cooperativas y a los ganaderos. Son estos últimos quienes expresan un gran desconcierto sobre lo que está ocurriendo, por lo que se quejan de 'falta de una información oficial ordenada que dé unas únicas directivas'. A salvo de la incertidumbre parecen estar cooperativas como Coavre. Los socios de la misma, situada también en el término de Silla, fabrican su propio pienso según la normativa y el paso del Seprona por sus instalaciones y por las de algunas explotaciones ganaderas que no han llevado a ninguna inmovilización de alimentos.
Las inspecciones técnicas preventivas van a proseguir de manera intensa en los próximos días. La Consejería de Agricultura sólo se ha pronunciado sobre los tests realizados en los últimos diez días en la Comunidad, 53 en total, con resutados negativos.
La operación realizada ayer en Castellón es, por lo tanto, la cuarta de esta semana en la Comunidad. El martes, el Seprona inmovilizó dos partidas de 2.640 kilos de piensos con componentes de harinas cárnicas y 9.000 kilos de piensos medicamentosos en dos cooperativas de Cinctorres y Tírig, en Castellón. Los piensos de la primera provenían de la cooperativa Guissona, en Lleida, y los de la segunda, de la empresa de Silla Henz, cuya inmovilización de una partida importante se produjo el miércoles.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001