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Marco Molines acusa al Consell de no querer demoler el Teatro Romano

El abogado Juan Marco Molines, autor del recurso contra la rehabilitación del Teatro Romano de Sagunto, presentó ayer en el TSJ de Valencia sus alegaciones contra la petición de la Generalitat de demorar seis meses la ejecución de la sentencia del Tribunal Supremo que declara ilegal dicha rehabilitación. En su escrito, Marco Molines califica en varias ocasiones de 'injustificada' la petición de demora de la Administración a la hora de demoler las obras de rehabilitación del Teatro Romano.

Marco Molines reconoce que 'la ejecución de la sentencia puede revestir una estimable complejidad técnica, lo que justificaría la realización previa de los correspondientes estudios y proyectos'. Aun así, el abogado no ve como tan evidente que los estudios encargados por la Generalitat a la Escuela Técnica Superior de Arquitectura y al Instituto Técnico de Materiales y Construcciones, no hayan 'podido determinar de una manera concluyente si es posible reponer el monumento al mismo estado en que se encontraba con anterioridad a la ejecución del proyecto sin dañar el sustrato firme existente o si la demolición de las obras ejecutadas ilegalmente comportaría daño o deterioro de lo antiguo'. Además, el abogado y ex diputado del PP lamenta que, junto a la petición de demora por parte de la Administración, no se hayan aportado ni tan sólo las conclusiones de dicho estudios. Por otra parte, Marco Molines argumenta que no se puede afirmar que la imposibilidad de los técnicos a la hora de elaborar unos informes concluyente se haya debido a una falta de tiempo y por lo tanto, y de la misma manera, 'carece de fundamento lógico la solicitud de aplazamiento de seis meses que solicitó la Generalitat y, por lo tanto, ésta más parece una simple fórmula para demorar la ejecución de la sentencia, demora que, obviamente, no lleva a ninguna parte'.

Demoras injustificadas

Marco Molines insiste en que la Generalitat debe determinar cuándo hay que empezar las obras, asegura que su interés es 'el beneficio del bien patrimonial' pero advierte que éste 'no se va a conseguir con demoras injustificadas en la ejecución de la sentencia como la que la Generalitat solicita en su precipitado escrito sin acreditar sus fundamentos y objetivos concretos'.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Valencia tiene ahora diez días para decidir si se demora o no por el plazo de seis meses la demolición del Teatro de Sagunto, un asunto que lleva de cabeza a los máximos responsables de la Generalitat valenciana. Ayer mismo Marco Molines reconocía que algunos miembros del Consejo Valenciano de Cultura le habían llamado a título personal para hablar del tema a la vez que aseguraba que no había recibido ninguna presión por parte de su partido, el PP. Momentos más tarde, comentó decepcionado que el consejero de Cultura, Manuel Tarancón, no le había 'llamado' para hablar de la sentencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001