Dragan Skrbic, que habla bien el castellano por su larga estancia en el Ademar de León, reveló tras el partido que había escuchado cómo, antes del descanso, varios jugadores españoles se decían: 'Estamos cansados, nos pesan las piernas'. Y obró en consecuencia: 'En el vestuario les dije a mis compañeros que debíamos explotar ese factor. Había que correr a tope en el contraataque. Aunque no saliera bien en la primera oleada teníamos que insistir en un ritmo fuerte, para aprovechar ese cansancio. Lo hemos hecho, y ha salido muy bien'. Sin embargo, todo eso sonaba muy extraño: España había llegado a los cuartos de final más fresca que nunca, después de tres partidos de mediana intensidad contra Corea, Alemania y Noruega, dos de esfuerzo mínimo con Groenlandia y EEUU, y uno de trámite ante Croacia. Lozano aclaró el malentendido: 'Dijimos algo así, pero nos referíamos a los yugoslavos. Les veíamos cansados'.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001