La UEFA intentó ayer zanjar, de modo definitivo, la pretensión de varios clubes, pertenecientes en su mayoría al norte de Europa, de crear una Liga paralela al margen de sus competiciones domésticas. Equipos como el Ajax, el PSV, ambos de Holanda, el Celtic y el Glasgow Rangers (Escocia), el Benfica y el Sporting de Portugal o el Anderletch y Brujas (Bélgica), amén de otros pertenecientes a países nórdicos, estudian la creación de un campeonato particular. Y aunque aclaran que no quieren separarse de la UEFA, y que ven compatible esa competición con las que organiza el máximo organismo del fútbol europeo, éste les ha amenazado con expulsarles si siguen adelante en su propósito.
Mike Lee, portavoz de la UEFA, dejó bien clara la opinión del organismo al que representa: 'Si se quieren separar tienen el derecho a hacerlo, pero de esa manera no podrán optar a jugar en ninguna de nuestras competiciones'. Desorientado por esta amenaza, Peter Fossen, Director General de uno de los clubes en discordia, el PSV holandés, declaró: 'No buscamos separarnos de la UEFA y creo que ellos ni siquiera han escuchado la solución que proponemos'.
Próxima reunión
Fossen, en tono conciliador, dijo que los clubes se reunirán la próxima semana con la UEFA para intentar llegar a un acuerdo. 'Estamos un poco confundidos porque no entendemos qué sentido tiene la amenaza de la UEFA, pues hemos estado discutiendo este asunto durante mucho tiempo. Ellos saben demasiado bien que hemos iniciado estas consultas sobre el futuro de nuestras competiciones y que, desde el primer momento, les hemos invitado a formar parte de estas consultas'.
El Director General del equipo holandés, sin renegar de su propósito, intentó lanzar un mensaje optimista: 'Tenemos la esperanza de que la UEFA acepte participar en estas discusiones. Esa es una opción bastante más favorable que la que han elegido, ésa que se basa exclusivamente en declaraciones públicas y amenazas'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001