La presidenta de la asociación de inmigrantes ecuatorianos Rumiñahui en Valencia, Marcia Quizhpe, mostró ayer su oposición al convenio 'trampa' alcanzado entre España y Ecuador al entender que no soluciona el problema de los más de 10.000 ecuatorianos sin papeles que residen en la comunidad, la mitad de ellos en Valencia, donde unos 70 extranjeros permanecen encerrados en demanda de regularización. 'Reclamamos que se incorpore alguna solución para nosotros', apeló Quizhpe. La representante de la asociación tachó de 'irrealizable' la oferta a los ecuatorianos de volver a su país porque no da 'garantías suficientes de que se pueda volver' y aludió a la 'marginación' que supone que el ofrecimiento de billetes se realice caso por caso.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001