El motivo de mi carta es quejarme por el lamentable trato recibido de Gas Natural.
El miércoles 24 de enero se presenta en mi casa un empleado de Gas Natural y, sin previo aviso, corta el suministro de gas de mi vivienda y de la de mi vecino.
Ante las quejas de mi mujer y de mi vecino, el empleado se limita a contestar que él sólo cumple las 'órdenes' de su empresa.
Hace unos meses se produjo una fuga de gas en un tramo de tubería común a mi vecino y a mí; dicha fuga fue reparada por una empresa de mantenimiento enviada por Gas Natural, pero, al parecer, dicha empresa no informó a Gas Natural y los funcionarios de turno, sin previo aviso, ejecutaron la orden.
El viernes por la tarde, otra empresa de mantenimiento vino a comprobar si había o no había fuga y se llevó un conector de la tubería que, al parecer, está averiado.
Sólo tengo tres preguntas muy sencillas:
1. ¿Por qué Gas Natural no nos informó (a sus clientes, si es que esta empresa nos considera clientes y no subordinados) previo el corte del suministro de que, según su información, la avería no había sido arreglada?
2. ¿Por qué se produce este abuso de poder de una empresa que es un monopolio ante una familia de cinco miembros, de los cuales uno es una bebé de dos años y que está con catarro y con fiebre?
3. ¿Por qué en el primer mes del tercer milenio tenemos que estar dos familias sufriendo un invierno siberiano por la incompetencia de una empresa que, además, disfruta de un derecho de monopolio?-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001