Los 1.050 alumnos de Enseñanza Secundaria del Instituto Miguel de Cervantes de Móstoles dejaron ayer las clases como medida de protesta por la falta de calefacción, entre otras deficiencias de este centro de nueva creación de las que también han mostrado sus quejas.
La presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos (FAPA) de la localidad, María de los Dolores Ruiz, explicó que, hace quince días, el consejo escolar, con el apoyo del colectivo de padres y profesores, decidió llevar a cabo esta medida de protesta tras solicitar en repetidas ocasiones una solución al frío que padecen los estudiantes en las aulas a la subdirección provincial de Educación.
Este problema no es el único que ha denunciado la comunidad educativa, ya que, según aseguran los padres de alumnos, las tuberías del instituto están obstruidas y el centro presenta otras carencias que tienen su origen en la deficiente construcción del inmueble.
El subdirector provincial de Educación, Alberto Delgado, acudió al Miguel de Cervantes y mantuvo una reunión con una representación de los padres de alumnos. En el transcurso de la misma, el subdirector de Educación les ofreció una posible solución para paliar estas incomodidades, consistente en la instalación de radiadores eléctricos para evitar el frío en las clases.
Durante la jornada de paro de ayer, varias decenas de estudiantes y padres se concentraron ante las puertas del instituto de Enseñanza Secundaria Miguel de Cervantes para protestar por estos motivos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2001