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COLUMNA

La boda

Un hermano de la ministra Celia Villalobos se ha casado. Hasta aquí, la cosa, la del casamiento, no tendría la menor importancia. Más de uno, y de dos, tenemos un hermano, o una hermana, que se casan. No es noticia. Tampoco es noticia que se case dos veces. Es algo frecuente. Lo permite la Ley de Divorcio de 1981. Basta con que te hayas casado una vez, te divorcies y más tarde te vuelvas a casar. No es noticia. Además, que se conozca, el hermano José no es ministro, ni aconseja que los cocidos se hagan sin espinazo. Entonces cabe preguntarse cuál es la noticia. La noticia es que el casado en segundas nupcias se casó en Málaga hace dos años y medio. La noticia es que se casó cuando la ministra era alcaldesa. También que la boda, porque todo matrimonio pasa por una boda, pues sin boda no hay matrimonio, o viceversa, se celebró en la finca de la Concepción. Una finca cuya titularidad ostenta el Patronato Botánico del Ayuntamiento que gobernaba la hermana, y que el Ayuntamiento cobra por ceremonia. Un pago que, cuando se dio la noticia, esta semana, no se había producido. Esta es la noticia.

Claro, cuando conoces estas cosas, entra la duda. Unos y otros, sobre todo los que han pagado por casarse en primeras o en segundas nupcias, quieren saber si es que el Ayuntamiento no cobra los de la segunda, por aquello de que el gasto ya estaba hecho en la primera. No, no es eso. Más de uno, de los que se han casado dos veces, han pagado como si fuera la primera, más el IPC. Entonces piensas y caes en la cuenta sin pagar. Te preguntas si los hermanos de la alcaldesa están exentos. Se consulta al pleno del Ayuntamiento. Acaba el pleno y la corporación calla.

En fin, sigues con la duda, el hermano con la boda, Celia con el caldo y el Ayuntamiento, si nadie dice nada, con la deuda.

Sin embargo, no estaría de más salir de dudas. No sólo por las 180.000 pesetas del ala que costaba el uso del parque, sino por no perder la fe en la honestidad de la clase política, incluida la del PP. La negativa del Ayuntamiento de dar a conocer las causas por las que no se cobró al hermano de Celia Villalobos puede parecer que oculta no un descuido, sino una situación de privilegio a costa del dinero de la corporación. El Ayuntamiento debe una explicación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001