El concejal de Hacienda de Málaga, Francisco Aguilar (PP), ha decidido asumir personalmente la apertura de un expediente al área de Intervención por la supuesta filtración de un informe a la prensa, tras anunciar el día antes su decisión de dar carpetazo al asunto y restar importancia a lo sucedido. La postura le costó ayer una petición de cese lanzada desde Izquierda Unida, grupo municipal que cuestionó su talante democrático y le acusó de mantener un pulso con el interventor 'para impedir la labor fiscalizadora' en el Ayuntamiento.
La decisión de Aguilar ha provocado un profundo malestar entre los trabajadores del departamento, ya que les implica en la batalla cada día menos soterrada que mantiene el edil con el interventor, Carlos Claros, funcionario del cuerpo habilitado que ha emitido informes que cuestionan la legalidad de algunas actuaciones del gobierno del PP.
El alcalde, Francisco de la Torre, lejos de avalar la actuación de su concejal de Hacienda, mantuvo una postura distante e incluso con tintes de desautorización. Aunque eludió pronunciarse sobre el asunto, por su supuesto desconocimiento, advirtió: 'Mi deseo es que las tensiones sean las menos posibles y centrar mis esfuerzos en el entendimiento y la colaboración entre los departamentos'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001