Dos de las unidades del telecabina de Benalmádena, que une el núcleo de Arroyo de la Miel con el monte Calamorro, cayeron ayer al suelo y una tercera resultó abollada a causa del fuerte viento, aunque no se produjeron daños personales, porque no viajaba nadie en su interior. El temporal obligó a detener la línea sobre las 13 horas cuando al menos cuatro de las cabinas se encontraban ocupadas, aunque de regreso, por lo que Protección Civil y Policía Local evacuaron en vehículos todoterreno a una veintena de personas que estaban en la cima del monte.
La llegada de los viajeros que se encontraban suspendidos en el aire se efectuó con lentitud, debido a que la tormenta impedía conectar el motor eléctrico y fue necesario utilizar el auxiliar, que funciona con gasóleo.
Estas personas, en su mayoría turistas y entre ellas varios niños, llegaron con la tensión arterial elevada y con vómitos, por lo que fueron trasladadas al centro de salud del municipio. El gerente de la empresa que gestiona la telecabina, Juan Oliva, explicó que ante el aumento de la intensidad del viento decidieron impedir la subida de personas, pero 'se levantó un vendaval' cuando algunas cabinas estaban ya ocupadas.
Oliva destacó que no se produjeron daños personales y que los materiales aún no han sido evaluados, y apuntó que el viernes es el día de mayor afluencia de viajeros -una media de 800- aunque el mal tiempo los redujo ayer a alrededor de un centenar. Además de las cabinas que cayeron en la ladera del monte, una tercera, la número 9, llegó a la cima del Calamorro 'abollada, con una ventanilla rota y una de las dos puertas arrancada', según los testigos. Sin embargo, se desconoce si los daños fueron causados sólo por el viento o porque este compartimento se golpeó contra alguna de las pilonas de sujeción de la telecabina, hipótesis que no descartan los técnicos a pesar de que los postes están situados a la izquierda y los desperfectos están localizados en el lado derecho.
Seis accidentados en Málaga
El fuerte viento que azotó ayer a la provincia de Málaga, con rachas que llegaron a alcanzar los 75 kilómetros, provocó además varios acccidentes en la capital malagueña. Tres niños y tres adultos resultaron heridos leves con cortes y contusiones provocados por la rotura de la luna frontal de un establecimiento de comida rápida situado en el Paseo de los Tilos de la capital.
Además, en el muelle número 9 del Puerto de Málaga, dos grúas de gran tonelaje fueron derribadas por un golpe de viento sin que se registrasen daños personales, informa José Manuel Atencia.
En distintos puntos de la provincia, el vendaval provocó cortes en el suministro eléctrico que dejó sin luz a los habitantes de la población de Mijas y a los de la barriada de Churriana.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001