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GENTE

El regreso de Jesulín de Ubrique

El matador de toros Jesús Janeiro, Jesulín de Ubrique, que hoy reaparecerá en la plaza de toros de Olivenza (Badajoz) después de permanecer casi dos años apartado de los ruedos, declaró ayer que vuelve al toreo activo porque quiere 'demostrar' su 'dimensión como torero'. Jesulín, un personaje que desborda el ámbito taurino para sumergirse entre los espumeantes destellos de la prensa del corazón, reaparecerá en un cartel de lujo junto a José Ortega Cano y Juan Antonio Ruiz, Espartaco, en una tarde que será todo un acontecimiento taurino y social. Ante esta cita, el diestro ubriquense aseguró que llega con ánimos renovados y dijo, en este sentido, que se fue 'desilusionado y desmotivado, pero eso es ya agua pasada'. 'Ahora mismo tengo mucho interés en mi reaparición, tengo muchas ganas de enfundarme el traje de torear y de empezar la temporada', agregó. En cuanto a los motivos que explican su vuelta a los ruedos, Jesulín dijo: 'Cuando me fui, siempre lo hice con la idea de volver. Demostré que fui honrado ya que dejé de torear ochenta y tantas corridas. Si hubiera sido avaricioso, hubiera seguido toreando, hubiera terminado aquella temporada, y después me hubiera quitado; pero cuando no estás a gusto en esto, pierdes el rumbo de la profesión'. 'Lo dejé y no me importó lo que pudiera dejar de ganar. El dinero es algo que te estimula; pero, por encima del dinero, está el que me encuentre bien, fuerte, preparado, con ilusión, con ganas de torear', apostilló. El Jesulín de Ubrique que ahora vuelve a los ruedos no es, sin embargo, el que se fue hace un par de temporadas, aquel torero de más de cien corridas al año. Respecto de esto, el diestro gaditano aseguró que sus planes han cambiado y señaló: 'Torearé entre 40 o 50 corridas; ya no es ese atragantón de querer ser el primero a costa de lo que sea y torear todos los días seguidos. Mi dimensión como torero va mucho más allá y la tengo que demostrar ahora; pero evidentemente con menos corridas'. Esto, sin embargo, no va a afectar a su forma de torear. 'Nunca voy a perder mi forma de improvisar, de estar delante de la cara de un toro, de como yo entiendo el toreo. Pero, desde luego, lo que sí es verdad es que la manera de torear de ahora no es la de hace seis años', concluyó el diestro.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001