Un año más tarde, en diciembre de 2002, se jubilará el obispo de Vic Josep Maria Guix. En noviembre de 2003 le llegará el turno al prelado de Urgell, Joan Martí Alanís. Todos ellos son catalanes o del área lingüística catalana. Las presiones para que Roma los sustituya por prelados del mismo origen no se habían producido desde la famosa campaña que siguió al nombramiento del vallisoletano Marcelo González Martín, en 1966, como arzobispo de Barcelona.
En los últimos meses, sin embargo, ya pudieron verse algunas pancartas en este sentido. Las primeras en la misa solemne que Carles ofició en el templo de la Sagrada Familia poco antes de fin de año. Dos días después resurgieron en la plaza de San Pedro en el Vaticano, durante la tradicional audiencia papal del día primero de año.
La mayoría de los obispos catalanes que ahora se jubilan al cumplir la edad prevista, se han pronunciado de una manera u otra en el sentido de que sus sucesores procedan del ámbito catalanoparlante, a excepción del cardenal Carles. Incluso el arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo se mostró públicamente favorable.
Se consultará a laicos
Deig presentará mañana su renuncia al nuncio, tal como establece el derecho canónico, lo que abre un primer periodo de consultas desde la nunciatura a distintos niveles para la búsqueda del relevo. Fuentes de la diócesis de Solsona han comentado que en esta ocasión, además de las consultas internas de la Iglesia, se abra el abanico a 'algunos laicos'. Después de esta primera consulta habrá una segunda ronda, tras la cual el Vaticano dará a conocer el sucesor de Deig. Tanto el propio Deig como el Consejo Pastoral de la diócesis ven con buenos ojos que el próximo obispo proceda del area de habla catalana.
El titular de Girona, Jaume Camprodon, también se ha pronunciado: 'convendría', ha dicho, que los obispos que sustituyan a los prelados de Vic, La Seu d'Urgell y a él mismo, sean de Cataluña o de los Países Catalanes, de Valencia o de las Baleares' y ha recordado que en el obispado de Girona ha habido un obispo de Mallorca, uno de Valencia y el resto han sido catalanes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001