Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Girona rechaza casi el 50% de las recomendaciones de la Defensora del Ciudadano

La institución abrió 78 expedientes en 2000

El Ayuntamiento de Girona, gobernado por los socialistas, ha rechazado casi la mitad de las recomendaciones que le ha planteado la Defensora del Ciudadano para resolver casos en los que podría haberse vulnerado los derechos de un vecino de la ciudad. Así se desprende de la memoria del primer año de trabajo de Maria Teresa Seseras en calidad de Defensora del Ciudadano, figura que el Ayuntamiento de Girona creó inspirándose en la institución sueca del ombudsman (defensor del pueblo).

A lo largo del año pasado, la defensora abrió un total de 78 expedientes por quejas que le plantearon ciudadanos de Girona relacionadas todas ellas directamente con el funcionamiento de la Administración municipal. De estos expedientes han surgido de la oficina de la Defensora del Ciudadano 24 recomendaciones que se han hecho llegar al Ayuntamiento, puesto que se ha considerado que en todos estos casos podrían haberse vulnerado los derechos de las personas denunciantes. Tan sólo nueve de estas recomendaciones de María Teresa Seseras han sido aceptadas por el Ayuntamiento, mientras que cinco han sido aceptadas parcialmente y otras seis han sido rechazadas. Los cuatro expedientes restantes se hallan pendientes de resolución por parte de los servicios municipales.

Algunas de las quejas que los ciudadanos de Girona han formulado a Maria Teresa Seseras no han llegado al Ayuntamiento porque no estaban relacionadas con la actuación de la Administración local. En total han sido ocho las peticiones de ciudadanos que no han sido admitidas, porque las reclamaciones, o bien no afectaban al municipio o no eran de su competencia. Un número mayor de quejas, 35, se han resuelto al ser trasladadas al área municipal correspondiente para subsanar el problema.

Acumulación de quejas

Las áreas de Urbanismo y Vía Pública y Seguridad son las dependencias municipales que han acumulado un mayor número de quejas. Ninguno de los casos planteados era 'especialmente grave, aunque sí se trataba de temas importantes', según explica Maria Teresa Seseras. Entre las personas que han requerido la intervención de la defensora son amplia mayoría los ciudadanos de mediana edad. Curiosamente, casi ningún joven ha acudido a la oficina de Seseras.

La Defensora del Ciudadano se mostró satisfecha con la colaboración recibida por parte de las distintas áreas municipales, pero, en cambio, reprochó que en algunas ocasiones 'habría agradecido una mayor rapidez' a la hora de responder las cuestiones planteadas. 'El ritmo de respuesta ha sido en ocasiones un poco lento, lo que ha originado la formulación de algún recordatorio' para reclamar la contestación por parte de los servicios municipales objeto de la demanda y causantes del retraso.

Girona es una de las pocas ciudades catalanas que cuenta con esta institución de Defensor del Ciudadano, cuyos reproches o recomendaciones sobre la actuación de la Administración municipal no son de ninguna manera vinculantes para ésta. El Parlamento catalán regula las competencias de este tipo de organismos de salvaguardia de los ciudadanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001