El fenómeno de las motocicletas circulando en estampida tras la mascletà anula la efectividad de los controles policiales preparados para Fallas 2001. Ayer, al acabar la segunda de las mascletaes de este año, centenares de motos, la mayoría con conductores sin casco, tomaron las calles adyacentes a la plaza del Ayuntamiento de Valencia. La presencia de agentes de la Policía Local no sirvió de elemento disuasorio. Pero menos efectivo resultó el dispositivo en el puente de Calatrava. Los agentes fueron esquivados por una avalancha de motos cuyos conductores, en actitud desafiante, pasaban una y otra vez a sabiendas de que lo más que podía ocurrirles era que les fuera tomada la matrícula. La Policía, que evita que el público se acerque en moto a la mascletà, no logra dominar un fenómeno que desde hace años es un grave problema en Fallas. Aún así, ayer se denunciaron 294 vehículos, se inmovilizaron siete y se controlaron 450.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001