La Comisión Disciplinaria de la UEFA decidió ayer sancionar al Inter con el cierre de su estadio por dos partidos europeos debido a los incidentes causados por un sector de su público durante su encuentro con el Alavés (0-2), el pasado 24 de febrero, correspondiente a los octavos de final de la Copa de la UEFA. El Inter quedó ese día eliminado de la competición, ya que en la ida, en Vitoria, sólo había podido empatar (3-3).
Según el club italiano, el castigo que se le ha impuesto establece que habrá de jugar esos partidos al menos a 300 kilómetros de distancia de Milán. Además, ha de pagar una multa de 7,5 millones de pesetas.
Tras el segundo tanto del Alavés, el encuentro de San Siro tuvo que suspenderse durante unos minutos por el lanzamiento de objetos, entre ellos sillas de plástico y botellas, al terreno de juego por parte de aficionados interistas.
Tas reanudarse el partido a instancias del propio delegado de la UEFA, el árbitro, ante la persistencia de los lanzamientos y la movilización airada de los hinchas locales hacia la tribuna presidencial, tuvo que dar por terminado el encuentro cuando aún restaban dos minutos para que concluyese el tiempo reglamentario.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001