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Greenspan pide prudencia al Congreso de EE UU para no caer en una indisciplina fiscal que amenace el superávit

El presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, volcó ayer de nuevo su inmenso prestigio como mago de la economía en favor del plan de reducción de impuestos de George W. Bush. Greenspan, que compareció ante la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Representantes, opinó que los superávit fiscales previstos para los próximos 10 años eran tan grandes (5,6 billones de dólares, casi mil billones de pesetas) que permitían rebajar la presión fiscal y, a la vez, reducir de forma significativa la deuda nacional. Pero también pidió prudencia a los legisladores, al considerar que el peligro de que la indisciplina fiscal produzca déficit 'no es descartable'.

Alan Greenspan, que durante la campaña presidencial se había alineado más bien con el candidato demócrata, Al Gore, al considerar que los impuestos debían tocarse lo menos posible y que la prioridad era recomprar deuda, se alinea ahora casi exactamente con las posiciones del presidente Bush.

Greenspan consideró adecuado el plan de Bush, que espera reducir la deuda de los actuales 3,2 billones de dólares a 1,2 billones en una década (si las previsiones se cumplen) y reducir en un billón de dólares la recaudación por el impuesto sobre la renta y sobre la transmisión patrimonial.

A preguntas de los congresistas, el responsable de la política monetaria negó que las subidas de tipos de interés en 1999 y 2000 fueran la causa de la actual desaceleración económica, y negó también que hubiera esperado demasiado a bajar los tipos, cosa que empezó a hacer en enero pasado. 'Si no hubiéramos hecho las cosas como las hicimos, creo que la situación sería ahora peor y habría desequilibrios más graves', comentó.

Como era de esperar, no quiso dar pistas sobre la esperada reducción de tipos. 'Espero ser lo bastante ambiguo como para evitar que pueda preverse cuándo ocurrirá nuestro próximo movimiento, o incluso si se producirá ese movimiento', declaró.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001