Otra organización, la Asociación de Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial (ASODEGUE), que dirige Adolfo Fernández Marugán, apoyó ayer explícitamente los proyectos del Gobierno español de intensificar sus relaciones con Guinea', pero siempre a condición de 'no caer en la tentación de hacer de las libertades públicas y de la democracia para Guinea una colección de frases hechas' y de que se consiga 'del régimen guineano la apertura de un espacio para la política'. También la resonsable de Exteriores del PSOE, Trinidad Jiménez, habló de 'la necesidad de normalizar las relaciones con Guinea, inexistentes en los últimos cinco años', mediante una política firme de defensa de la democracia.
En ese panorama, resulta discordante la opinión de Severo Moto, exiliado guineano en Madrid, que manifestó ayer: 'La visita de Obiang a España nos ha sorprendido desagradablemente y creemos que es un vilipendio para Guinea que el presidente sea recibido por Aznar, aunque se trate de una visita privada'.
Amnistía Internacional (AI), por su parte, puso el título de 'Sr. Aznar, ¿va usted a hablar de tortura con Obiang', al comunicado de prensa que emitió ayer para denunciar que la tortura es 'extendida y persistente' bajo el régimen de Obiang y pedir al presidente español que solicite a su homólogo guineano 'pasos concretos' orientados a erradicar esas prácticas, 'órdenes claras' a los agentes que las perpetran, la liberación de presos políticos y la mejora de las condiciones de vida en las cárceles.
AI, como la ASODEGUE, afirma haber tenido indicaciones de las autoridades españolas, en el transcurso de un encuentro celebrado el pasado 9 de febrero, de la voluntad del Gobierno de 'aumentar su relación tanto política como en materia de cooperación con el país africano', una intención que generalmente se asocia con la entrada en explotación de las importantes reservas petrolíferas de Guinea.
El eurodiputado del PSOE Carlos Carnero denunciaba, sin embargo, ayer que siendo el tercer productor de crudo de África, con 300.000 barriles diarios, Guinea Ecuatorial mantenga un vergonzoso puesto número 180 en la clasificación por índice de desarrollo humano de la ONU. El eurodiputado pidió a Aznar que España convenza a los Quince para que adopten una actitud intransigente en la reunión sobre Guinea que la Comisión de Derechos Humanos de la ONU celebrará el próximo mes de abril en Ginebra.
Obiang, que mañana almorzará en La Moncloa, mantendrá su cuarta reunión con Aznar, tras las de 1996 en Roma, 1997 en Nueva York y el pasado 7 de septiembre en esa misma ciudad, coincidiendo con la Cumbre del Milenio.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001