La Guardia Civil y la Agencia Tributaria han desarticulado en los últimos días una red de tráfico de hachís, a la que han decomisado un total de 7.059 kilos de drogas en distintos puntos de Almería, Melilla, Granada y Málaga. La organización, compuesta por 17 personas (cinco españoles y doce marroquíes), había unificado en sus manos las labores de compra, recepción, almacenaje y venta de importantes cantidades de droga procedente de Marruecos.
La operación, denominada Borracho, se inició con las pistas recogidas durante las batidas que periódicamente efectúan guardias civiles y funcionarios de aduanas en distintas zonas de la costa andaluza.
El pasado día 19 comenzaron las incautaciones tras ser detectada una lancha neumática que se acercaba a la playa de Guainos Bajos (de Adra, Almería), cargada con 1.950 kilos de hachís repartidos en 65 fardos de arpillera. La barca fue acosada por mar por una lancha patrullera de la Guardia Civil, mientras en la playa ya estaba esperando un fuerte contingente de agentes.
Ocho personas, todas de ellas naturales de Marruecos, fueron capturados después de una larga persecución por la playa, según informó ayer la Dirección General de la Guardia Civil. Uno de los detenidos, J. F., de 26 años, incluso intentó eludir la presión policial adentrándose a nado en el mar.
Posteriormente, los agentes efectuaron varios registros en diversas localidades de Almería, así como en Torremolinos (Málaga) y La Rábita (Granada), donde fueron localizadas las otras nueve personas que han sido detenidas.
Además, fueron localizados otros 5.000 kilos de hachís almacenados en algunos de estos domicilios y siete millones de pesetas en metálico. La operación Borracho continúa abierta, por lo que no se descartan nuevas detenciones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001