Ariel Sharon ha pagado un precio aritmético moderado (sólo tres ministerios) por la inclusión en el Gobierno de los dos partidos de extrema derecha laica, el Israel Beituni y la Unión Nacional. Sus líderes, Avigdor Liberman y Reha Zeevi, ocuparán, respectivamente, las carteras de Infraestructuras y Turismo. Y ambos partidos deberán compartir otro ministerio sin cartera.
El precio político está aún por ver. Liberman mantiene posiciones un tanto radicales sobre la Intifada; no hace mucho propuso el bombardeo de Beirut, Teherán y la presa egipcia de Asuán como respuesta al apoyo de los árabes a los palestinos.
Sharon espera conseguir también la colaboración de los partidos radicales religiosos, en especial el ultraortodoxo Shas, que, con sus 17 diputados, reclama prebendas importantes; entre ellas, el Ministerio del Interior y el control de una parte importante de las emisoras de radio religiosas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001