Al proceso de desintegración de lo que fuera Yugoslavia se le ha presentado una nueva candidatura. El Parlamento de la rica y desarrollada región serbia de Vojvodina discute desde hoy sus aspiraciones políticas. Una parte importante de su clase política aspira a que el territorio sea reconocido como una república en igualdad de condiciones con Serbia y Montenegro. Los mismos dirigentes estiman que una amplia autonomía sería un mal menor. El debate enfrenta directamente a los miembros de la DOS -la coalición gobernante tanto en Yugoslavia como en Vojvodina- y amenaza con convertirse en la piedra donde se rompa la coalición.
La región de Vojvodina, cuya capital es Novi Sad, está situada al norte de Serbia y destaca por su grado de desarrollo y su riqueza económica, por encima de la media yugoslava. Su composición étnica también es diferente a la del resto del país, porque, aunque los serbios son mayoría, existen importantes minorías húngaras y eslovacas, que, al contrario de lo sucedido en otras zonas de Serbia, están situadas en los estratos más importantes de la sociedad. Vojvodina poseía una relativa autonomía hasta que Slobodan Milosevic puso en marcha su política basada en la superioridad serbia. Eliminó la autonomía y, aunque sobre el papel la región mantenía cierto poder de decisión sobre temas menores, las decisiones se tomaron desde entonces por el Gobierno serbio en Belgrado.
'Queremos nuestro dinero; queremos un presupuesto diferente al de Serbia', señala Nenad Chunak, presidente del Parlamento de Vojvodina. Chunak es el líder de uno de los 18 partidos que forman la coalición DOS, pero se muestra en total desacuerdo con la política del presidente yugoslavo, Vojislav Kostunica, respecto a su región. Chunak cree que Kostunica, en el fondo, es un inmovilista que se ampara en los legalismos para no acometer reformas constitucionales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001