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La Comunidad cierra tres centros de menores por presuntos malos tratos

Un interno de 14 años contó a la fiscalía que sus cuidadores lo dejaron aislado después de esposarlo

La Comunidad cerró ayer tres centros de menores desamparados con problemas de convivencia, regentados los tres por la asociación Diagrama, 'porque los métodos educativos empleados para la corrección de la conducta de los menores no eran los adecuados'. Los centros clausurados son Guadarrama y Río Chico, ambos en la localidad de Guadarrama, con 27 plazas para niños, y Cimbra, en Carabanchel, con 9 plazas para niñas. Los 36 menores han sido trasladados a otras residencias regionales.

El jueves, la Fiscalía de Menores aconsejó a la Comunidad el cierre inmediato del centro de Guadarrama. Dos fiscales habían visitado ese día el recinto tras recibir una denuncia de un interno de 14 años apoyado por la Coordinadora de Barrios, una entidad de ayuda a chavales desfavorecidos. El niño asegura en su denuncia que 'si se portan mal, les encierran solos en una habitación pequeña con ventana con rejas y un colchón en el suelo, y si se ponen nerviosos, les esposan las manos y les ponen cinta de embalar en los pies'.

El Gobierno regional ha rescindido los contratos que tenía con Diagrama desde hace tres años para gestionar estos centros. Por su parte, la fiscalía ha abierto una investigación de los hechos.

El caso de Juanillo, el chico que denunció el trato dispensado en el centro de Guadarrama, le llegó a Enrique Castro, sacerdote de Entrevías, a través de Íñigo Ortiz de Mendíbil, otro educador de la Coordinadora de Barrios en el barrio de San Fermín (Usera). 'El chaval había salido de Guadarrama el fin de semana y no quería regresar por el trato que le dispensaban, así que recurrió a nosotros a ver si le dábamos cobijo y, tras escucharle, pedimos amparo al fiscal de Menores, Félix Pantoja', explica Castro. 'No sólo es grave la forma de actuar del centro, también lo es que las instituciones para quienes trabaja, en concreto el IMMF [Instituto Madrileño del Menor y la Familia], no supieran lo que estaba ocurriendo', añade. El 23 de febrero, la Coordinadora presentó la denuncia en la fiscalía, y el 1 de marzo, dos fiscales, uno de ellos el propio Pantoja, acudieron a Guadarrama. Un día después, la directora del IMMF, Esperanza García, visitaba también el recinto y, 'tras observar irregularidades en el trato a los menores', decidía su cierre, y, en cascada, el de los otros dos centros de Diagrama.

El chaval de 14 años que denunció los presuntos malos tratos sufridos en el centro de menores de Guadarrama, regentado por la asociación Diagrama, explica que en el recinto había cuatro 'salas de observación' cerradas con llave, que dan a un pasillo. Asegura que, de las siete veces que estuvo en dichas salas, 'en algunas ocasiones le desnudaron completamente', y que una vez llegó a permanecer hasta cuatro días seguidos sin salir y sin que nadie limpiara. Pero dice saber de otro chico que llegó a estar un mes en dichas dependencias. El denunciante también asegura que el coordinador-subdirector de Guadarrama era antes vigilante de seguridad del centro.

Este periódico intentó en la tarde de ayer ponerse en contacto con los responsables del Guadarrama, sin conseguirlo, ya que fuentes del centro aseguraron que el equipo técnico estaba reunido con los menores antes de su partida. También intentó localizar al presidente de Diagrama, Francisco Legaz, en la sede de esta entidad en Murcia, pero nadie respondía al teléfono.

La asociación Diagrama nació en Murcia en diciembre de 1991. Se define como una entidad de intervención psicosocial y de carácter no lucrativo. Su objetivo, según figura en su página web (http://www.diagrama.org), es 'promover el desarrollo de centros, programas e investigaciones destinados a la prevención, tratamiento e integración de menores y jóvenes en conflicto social, y sensibilizar a la opinión pública sobre sus problemas'. En la actualidad regenta unos 14 centros de menores, tanto de chicos desamparados como de chavales autores de delitos, a través de contratos con comunidades como Murcia, Andalucía, Valencia, Castilla-La Mancha, Madrid, País Vasco, Galicia y Aragón.

En Madrid, esta entidad estuvo en conversaciones con la Consejería de Servicios Sociales, dirigida por Pilar Martínez, para la construcción de un reformatorio de los que se debían crear con la nueva Ley del Menor, vigente desde el 13 de enero. Pero el diálogo no fructificó en proyecto alguno. El único nuevo reformatorio abierto para la aplicación de dicha normativa, que eleva a los 18 años la edad de ingreso en prisión, es el de El Pinar, en Fuencarral, gestionado por la asociación Cicerón, una empresa 'sin ánimo de lucro' de reciente creación.

Diagrama también gestiona en Madrid otros programas del IMMF para menores en conflicto social que, a diferencia de los acogidos en los tres centros cerrados ayer, han cometido delitos. Se encarga, por ejemplo, de algunas medidas de libertad vigilada dictadas por los jueces para menores infractores, que consisten en un seguimiento y actividades formativas. Es, asimismo, una de las entidades con las que el instituto desarrolla actividades de reparación del daño causado para adolescentes autores de delitos leves. Consisten en tareas de jardinería o de apoyo en centros de ancianos y de minusválidos, en las que los chicos desarrollan valores diferentes a los que les han llevado a delinquir.

El IMMF tiene 2.000 plazas en pisos y residencias para menores de familias desestructuradas (toxicómanos, reclusos...) cuyos padres no pueden o no quieren atenderlos. La mayoría de los centros son públicos, pero también hay otros gestionados por ONG y entidades 'sin ánimo de lucro', entre las que se encuentra Diagrama.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001