Inclán compareció ante el pleno a petición del PSE, que quería conocer a cuánto ascendió el ahorro y que le instó a mejorar la eficiencia del Servicio Vasco de Salud alentando este tipo de prácticas. El consejero puso como ejemplo de centralización de compras las adquisiciones de productos farmacéuticos, que comenzaron en 1998 con expedientes por importe de 209 millones de pesetas y ascendieron en el año 2000 a 7.150.
Precisamente, el último informe auditor sobre Osakidetza, correspondiente a 1998, advierte de que el servicio sanitario realizó compras y contrataciones irregulares por valor de 13.000 millones de pesetas al fraccionar las partidas. De esta forma, se eludió el concurso público ya que los presupuestos resultantes quedan por debajo del límite a partir del cual es obligatorio celebrar un concurso abierto.
De estos 13.000 millones, casi 7.000 corresponden a la compra de medicamentos. La fórmula que empleó Osakidetza ese año fue la adquisición de medicinas individualmente, es decir hospital por hospital, con lo que cada centro negocia sus propios descuentos. Según el tribunal, una compra centralizada de las medicinas facilitaría precios más uniformes para todos. El consejero Inclán aseguró que el esfuerzo por centralizar la compra de medicamentos el año 2000 supuso para Osakidetza un ahorro de 575 millones de pesetas.
Por otra parte, el consejero también respondió a las críticas del PSE sobre la convocatoria de un concurso de traslados en Osakidetza, que ha sido llevado a los tribunales por varios interinos al entender que antes se tenía que haber convocado una oferta pública de empleo (OPE), en la que hubieran podido defender sus plazas. Inclán aseguró que el concurso se ajusta a la legalidad y que el Servicio de Salud no tiene obligación de convocar una OPE en su lugar. La parlamentaria socialista Carmen Asiain esgrimió una sentencia de la Audiencia Provincial de Vitoria que asegura que se incumplió la ley.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001