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Monteseirín abortó la decisión del PSOE de Sevilla de destituir a su portavoz

Carrillo se desdice de su declaración acerca de la 'ingobernabilidad' municipal

La crisis en el Ayuntamiento de Sevilla tiene poco que ver con la propia institución. Tampoco con la marcha del pacto de coalición que mantienen PSOE y PA, aunque ha habido trompicones de recorrido considerables; sino más bien con la difícil convivencia interna entre concejales y, concretamente, entre el portavoz y responsable de Economía, Emilio Carrillo, y el vicesecretario socialista de Sevilla capital y concejal de Hacienda, Carmelo Gómez. Ambos, además, pertenecen a familias distintas de la siempre compleja agrupación de Sevilla y se alinearon en grupos diferentes en los congresos federal y provincial del PSOE, cada uno de ellos ganados por sus respectivos referentes. No obstante, el peso orgánico de uno y otro está claramente desnivelado a favor de Gómez, un ex guerrista que controla una de las agrupaciones de mayor peso de la capital (la de Macarena).

El enfrentamiento entre ambos estalló a raíz de que el jueves el grupo socialista dejara solo en una votación a sus socios andalucistas y del cruce de declaraciones en los periódicos de uno y otro que revelaban dos maneras de entender la política municipal. El pasado lunes Carrillo estalló y habló de 'ingobernabilidad' en el Ayuntamiento y cuestionó a su compañero de escaño por afirmar que la dirección socialista es la que dicta la estrategia y la que 'manda dentro y fuera del Ayuntamiento'.

La reunión convocada a toda prisa por el secretario general del PSOE de Sevilla, Luis Navarrete, con la ejecutiva provincial la tarde del lunes, llevaba camino de acabar con la destitución de Carrillo, decisión que se adoptó y que abortó el propio alcalde antes de que se produjera un posterior encuentro con el grupo municipal, según afirmaron varias fuentes socialistas.

El alcalde, que conocía la opinión de los miembros de la ejecutiva, frenó el cese consciente, afirman personas de su entorno, de que esa salida le dejaba en una situación de evidente debilidad y completamente desautorizado. Monteseirín mantuvo momentos antes una reunión con Navarrete para impedir que prosperara el acuerdo y pactar la nota que finalmente hizo pública la dirección provincial, que para nada refleja lo que realmente se dijo en la reunión de la ejecutiva, en la que hubo intervenciones durísimas contra Carrillo y en la que se apostó por su destitución.

La solución intermedia buscada por Sánchez Monteseirín y Navarrete desautoriza tanto a Carrillo, al que sobre todo le reprochan el haber asegurado que el distanciamiento con el PA en el Ayuntamiento sitúa a la institución 'al borde de la ingobernabilidad', como a Gómez, al afirmarse en el comunicado que el PSOE 'en ningún momento' ha impuesto estrategia alguna al grupo municipal y al alcalde. En la nota se respalda y refuerza el papel del alcalde.

El desenlace gustó a Sánchez Monteseirín, quien rompió ayer su silencio y afirmó que la crisis está 'zanjada completamente'; al portavoz socialista, quien aseguró 'estar encantado' con la actuación de la dirección provincial y se desdijo de lo afirmado 24 horas antes -'rotundamente, no puedo decir hoy lo mismo que ayer'-; y dejó mudo a Carmelo Gómez, quien eludió hacer valoraciones.

Fuentes socialistas aseguran que a corto plazo la crisis no irá a más, pero no vaticinan lo mismo en un futuro, ya que reconocen la debilidad y soledad en la que se encuentra el portavoz municipal. Ya ayer se esgrimían los apoyos orgánicos de cada uno y, por primera vez en el mandato, se escucharon duros reproches y calificativos de algunos concejales contra Sánchez Monteseirín, quien persigue una solución institucional sin injerencias ni de unos ni de otros.

Respecto a las interpretaciones acerca de que la crisis es una secuela del pasado congreso provincial, el candidato de la lista crítica, el viceconsejero de Justicia, Jesús Rodríguez Román, afirmó: 'No se puede relacionar con el resultado del congreso. Hay que evitar una crisis de la coalición con el apoyo al alcalde y al portavoz, y no permitir que actuaciones individuales pongan el pacto en riesgo'. Rodríguez Román, que mantuvo la pasada semana una reunión con Navarrete en la que mostró su disposición a colaborar con la ejecutiva, afirmó que el conflicto debe resolverse en el ámbito municipal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2001