El PP aseguró ayer que el retraso con que el gobierno de Granada (PSOE, IU y PA) aprobó las nuevas tarifas del autobús urbano costará más de 144 millones de pesetas a las arcas municipales. El concejal popular César Díaz explicó que el contrato con la empresa Rober, concesionaria del servicio, obliga al Consistorio a aprobar antes del 1 de abril de cada año el precio por kilómetro recorrido, sobre el que se establece el valor del billete para el público. Sin embargo el Ayuntamiento demoró este trámite hasta el pasado 22 de diciembre. 'Ahora deberá pagar con efecto retroactivo los seis millones de kilómetros que desde abril ha recorrido la flota de autobuses y cuyo coste asciende a 144 millones', aclaró Díaz.
El edil indicó que, de haberse aprobado en el tiempo reglamentado la subida del precio por kilómetro y las tarifas al público, esta cantidad se hubiera repercutido en el coste del billete y la hubieran pagado los usuarios. En cualquier caso, advirtió, 'serán los granadinos quienes paguen el retraso a través de impuestos'.
Díaz reveló que el Ayuntamiento ya pagó en diciembre '100 millones para rebajar la losa'. Y recordó 'que la negociación de los contratos públicos debe mejorar la calidad de los servicios y no tener consecuencias negativas'.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2001