El anuncio lo hizo ayer el alcalde de Barcelona, el socialista Joan Clos, durante la conferencia Barcelona 2004: una nueva etapa de transformación, que dio dentro del ciclo Foro Europa 2001. Con ese compromiso, el Fòrum 2004 persigue involucrar a todos los estamentos, instituciones y entidades en la preparación del evento, que se celebrará de abril a septiembre de 2004. 'En una primera fase, se implicarán la mayoría de las instituciones culturales de la ciudad, como el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, el Auditori, el Liceo, el Macba y el Instituto Catalán del Mediterráneo. Y en una segunda etapa se sumarán las universidades', apuntó Clos. La carta de compromiso significará, en la práctica, la participación activa de esas entidades culturales en la programación del Fòrum 2004, aunque algunas de ellas todavía no han dado un sí definitivo, según precisaron fuentes de la organización del Fòrom.
Sindicatos, entidades y asociaciones de vecinos también firmarán la carta de compromiso. En realidad se trata de un mecanismo para que la ciudad se involucre y participe en la preparación de los actosd del Fòrum. De este modo, se sale al paso de las críticas que en los últimos meses han recibido de forma insistente los rectores del Fòrum y del Ayuntamiento de Barcelona, ya que algunas instituciones culturales, formaciones políticas -entre ellas Iniciativa per Catalunya, socia de gobierno de Clos en el consistorio-, y entidades han expresado sus quejas por permanecer al margen de un acontecimiento importante que está preparando la ciudad. Ayer Clos respondió a esas críticas asegurando que el Fòrum estará abierto a 'toda la ciudad'.
Cambio de mentalidad
A la conferencia de Clos asistió un público mayoritariamente vinculado a los negocios inmobiliarios, además de una nutridísima representación del consistorio. Y Clos se dirigió a sus oyentes con el propósito de convencerlos para que participen en los principales proyectos que Barcelona tiene entre manos en la actualidad: la conversión de Poblenou en el distrito de la nueva economía -el 22@-, la reforma del sector Sagrera-Sant Andreu, la transformación del delta del Llobregat con la ampliación del aeropuerto y del puerto, y el propio proyecto del Fòrum 2004. Y a los promotores inmobiliarios el alcalde les pidió que cambien de mentalidad: 'Hay que dar un salto y abandonar el tradicional modelo de construir pisos en un solar libre y expedito para abordar otras fórmulas más complejas'.
Una semana después de presentar el rascacielos del arquitecto francés Jean Nouvel en las Glòries y el edificio Fòrum, del equipo de arquitectos suizo Herzog & De Meuron, el alcalde anunció otro 'edificio de autor' para el solar de propiedad municipal existente también en las Glòries, aunque precisó que no será otro rascacielos.
Asimismo, Joan Clos explicó que Barcelona está apostando por el modelo de la mezcla: el trabajo, la cultura, la vivienda y el ocio, todo en el mismo espacio. 'Es el modelo de sostenibilidad en el que creemos, la ciudad densa, en contraposición a la ciudad dispersa y extensa con importantes problemas de movilidad y de infraestructuras. Hay que aprovechar las oportunidades de la ciudad densa en contra de la especialización que suponen las ciudades dormitorio y las zonas exclusivamente de negocios', dijo el acalde.
Clos se mostró confiado en que el futuro se produzcan en Cataluña 'cambios políticos' que permitan 'el reconocimiento de la ciudad metropolitana', de forma que esta pueda dotarse de 'instrumentos que le permitan dar un salto adelante', en alusión a una hipotética victoria del PSC en las próximas elecciones autonómicas. El alcalde de Barcelona ha reclamado en diversas ocasiones que el área metropolitana disponga de instituciones propias como sucedía antes de que las eliminaran las leyes de ordenación territorial aprobadas por CiU en 1987.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2001